¿Qué es traducir? ¿Apropiarse de los códigos del original y trasladarlos al mundo del que traduce? ¿Reproducir un texto palabra por palabra en otro idioma? Una respuesta posible es la que ofrecen Nacho Rodríguez, Alvy Singer y Sebastián Rubin, que en Los Campos Magnéticos cantan las canciones de The Magnetic Fields. Como si Stephin Merritt hubiera nacido en Buenos Aires.

No hace mucho, Ricardo Piglia, autor de “Respiración Artificial” entre otras cosas, estuvo en Chile para dictar una charla acerca de la traducción. Claro, lo que lo ocupó la mayor parte del tiempo no tenía que ver tanto con las menudencias técnicas del asunto, ni con los recovecos de las gramáticas, ni se gastó hablando de cómo lidiar con declinaciones o tiempos verbales. Lo que a Piglia le interesaba comentar era el gesto de traducir. Qué es eso que hay detrás de vaciar un texto de un idioma a otro palabra por palabra, la significancia cultural de lo que se traduce y lo que no, y cómo una obra puede adquirir una vida distinta en un idioma nuevo. “Un traductor es el mejor lector que uno puede tener”, dijo también esa tarde, “nadie más sufre un texto palabra por palabra, además del autor”.

Los Campos Magnéticos traducen. Traducen al argentino las canciones de The Magnetic Fields. Pero ojo, al argentino, no al español. Y si la traducción es, como dice Piglia, el oficio de los fieles, de los lectores a toda prueba, Nacho Rodríguez, Alvy Singer y Sebastián Rubin, el trío que es Los Campos Magnéticos, han probado que su devoción no anula su personalidad en más de una vez, como demuestra “No me quiero olvidar de vos”, su lectura de “I don’t wan’t to get over you”, de la que más abajo ofrecemos unos versos comparados, sólo para que entendamos de qué estamos hablando.

Nacho, Alvy y Sebastián tienen bandas por su cuenta, y eso, más sus presentaciones junto a Los Campos Magnéticos, que acaban de lanzar un disco que se llama sencillamente Alvy Nacho y Rubin interpretan a Los Campos Magnéticos, ya copa sus agendas. Pero afortunadamente también se dan el tiempo de responder a este cuestionario vía e-mail.

¿Qué los diferencia de una banda tributo?

Todos: Básicamente, lo que hace una banda tributo es tratar de reproducir puntillosamente el sonido de la banda tributada, apuntando hacia una mímesis tanto sonora como visual. Nuestra búsqueda no tiene nada que ver con eso. Nosotros nos aproximamos al repertorio de Merrit como intérpretes, tal como se estila en el jazz o la música clásica, lo investigamos y lo hacemos propio, desde la instrumentación que usamos, las variaciones rítmicas y armónicas, hasta la traducción de los textos, algo que en el mundo del rock o el pop no es tan habitual.

¿Traducir es versionar? ¿Toda traducción es una reescritura?

Rubin: Toda traducción es una reescritura, y en el caso de las canciones, esto es inevitable. Cuando se traduce un texto, una novela, un cuento, las restricciones de “espacio” no existen. Pero al traducir una canción, se respetan las métricas y a veces hasta el movimiento de las vocales. Estas son restricciones muy fuertes teniendo en cuenta las diferencias inherentes a los idiomas inglés y español (principalmente la longitud de las palabras, la cantidad de sílabas, etc), lo cual hace que al traducir una letra, haya que aguzar el ingenio para hacer que la versión traducida suene natural y sea cantable y además conserve el sentido y tono de la letra original. Pero en esa reescritura también entra en juego la sensibilidad del traductor, su propia experiencia, su propio vocabulario, y eso es lo que al final, hace que una traducción sea más o menos valiosa.
Alvy: Para mí, en ese sentido, Charly García es un modelo a seguir: como traductor, a mi entender, logra con maestría todo lo que detalla Rubin.

¿Qué buscan en sus traducciones? ¿trasladar la intención, el ánimo de la original, palabras que calcen con las melodías?

Todos: A la hora de traducir las canciones de Merrit, nos autoimpusimos varios parámetros e intentamos cumplirlos todos simultáneamente: que sea cantable, que suene natural en español y respetar el texto original y el tono o timbre de las palabras, pero fundamentalmente, el parámetro rector de todos los demás fue que al escuchar la versión en español, los oyentes sintieran o percibieran lo mismo que, aunque subjetivo, las versiones originales hacen sentir a los angloparlantes. Y para eso, hubo casos en que decidimos resignar determinados versos y cambiar palabras o locaciones en pos de que el resultado final generase algo lo más análogo posible a la versión original.

Cambiar las letras de Merritt de locación y de hemisferio… ¿cómo fue ese proceso? ¿Miraron Buenos Aires con los ojos de Merritt?

Rubin: El caso de “El Galán de la paternal”  es el más paradigmático de relocación territorial entre todas las canciones que tradujimos, pero, como dijimos antes, la historia que cuenta Merrit y que transcurre en Nueva York era mucho más efectiva en español si la mudábamos totalmente a un barrio porteño. También entró en juego la métrica, la rima, la “cantabilidad”; todas estas cosas eran importantes para que la canción tuviese entidad en nuestro idioma.
Alvy: La mirada es local y apunta a la apropiación, no solo nuestra, sino del oyente: si hubiéramos respetado el Lower East Side como barrio del personaje, hubiera tenido otra resonancia. ¿Qué es el Lower East Side? ¿Un barrio de gente con dinero? ¿Un barrio pobre? ¿Central o periférico? Eso es importante para el paisaje que queríamos mostrar. En otra canción, por ejemplo, Merrit dice “por vos me mudaría a Ecuador” y entendimos que su intención era la de hacer un gran sacrificio, mudarse a un país con otras costumbres, otro idioma, algo desconocido y lejano. Por eso preferimos poner “por vos me mudaría a Israel”, que sabíamos iba a tener ese efecto, esa intención, en el que lo escuche.

Si reescribir es apropiarse de algo… ¿sienten estas canciones como suyas?

Todos: Las versiones en español de las canciones, las que tocamos nosotros, ¡son un poquito nuestras, claro! Pero nunca perdemos de vista que es el repertorio de Merrit. A mí me gusta pensar que somos una banda cuyo compositor vive en otro país y escribe en otro idioma, y nos manda sus canciones para que las toquemos y cantemos en nuestra lengua. Digamos que nos apropiamos de sus canciones pero con su permiso, jajaj.

Ustedes escogen una orquestación que respete la original, pero a la escala de Los Campos Magnéticos ¿Agregarían más músicos sobre el escenario si alguna canción lo demandara?

Rubin: No creo que respetemos demasiado la instrumentación de las versiones originales, de hecho, tenemos un sonido mucho más orgánico que The Magnetic Fields (TMF) y las voces y armonías vocales tienen un rol mucho más preponderante. Pero en ese contexto, siempre que podemos estamos acompañados de músicos invitados en los conciertos, los mismos que grabaron el disco con nosotros tres.
Alvy: Hay algo en nuestro sonido que es más cercano a los conciertos de TMF que a sus discos: despojados, instrumentaciones bien acústicas, y como dice Rubin, con las voces al frente. Yo me dí cuenta de esto hace poco, pero es curioso: nuestros discos ponen la lupa en cómo TMF tocan en vivo. Tiene que ver con un concepto más clásico de la grabación: no hay tanta experimentación en la mezcla (cosa que en los discos de TMF sí sucede) y se trabaja mucho el ensamble en los ensayos.

Hablándole a fans de Merritt ¿Qué les han parecido los últimos discos del hombre? Porque veo que se concentran en un período clave de su repertorio.

Rubin: Si te referís a Distortion y Realism, a mí me gustan muchísimo, especialmente Distortion. Es cierto que el sonido elegido para vestir las canciones no ayuda a disfrutar de las melodías y letras como ocurre en I, por ejemplo, pero están ahí, y sólo hay que esforzarse un poco más para descubrirlas. Naturalmente, nos inclinamos más por el repertorio de 69 Love Songs porque es una maravilla de disco, realmente, pero en nuestro repertorio hay canciones de casi todos sus discos, incluyendo uno de The 6ths.
Alvy: Es difícil escaparle al triple, porque tiene algo como enciclopédico, un espíritu de clásico, de obra maestra. Para mí es la biblia de la canción de amor. Yo siento que aún no lo absorbí en su totalidad, me gustaría escucharlo 700 veces más antes de empaparme de los otros, a los que escuché más superficialmente, para ser sincero.

¿Han pensado en ampliar el repertorio de Los Campos Magnéticos más allá de The Magnetic Fields? Qué se yo, agregar canciones de otras bandas favoritas, canciones propias…

Todos: Por ahora no, recién salió el volumen uno y está por salir el volumen dos, y este es el repertorio que defendemos, pero quién sabe lo que el futuro nos depare. No sé si funcione realmente con otras bandas esto de traducir un repertorio extenso, el caso de TMF es muy especial, su lírica tiene un color especial y nuestro mayor éxito, humildemente, tal vez esté en haber podido traducir su idioma, incluyendo el musical con resultados satisfactorios. Pero no sé si nos interesa en convertir al proyecto en una franquicia de adaptadores profesionales. Es evidente que hay una química muy especial entre los tres y que al mismo tiempo somos muy complementarios, pero son nuestras diferencias las que nos hacen mejores como banda. Será interesante ver qué surge de esta yunta en el futuro.

¿Saben si Merritt los ha escuchado?

Todos: Sí, tanto Merritt como Claudia Gonson tienen el disco y ambos estuvieron al tanto de todo el proceso de traducción y adaptación de las letras. Para nosotros era fundamental que ellos aprobaran el resultado final, y por suerte se mostraron encantados con lo que escucharon.

¿Cómo concilian las presentaciones de Campos Magnéticos con las bandas de cada uno? ¿Les queda tiempo para vivir?

Rubin: Con una agenda muy organizada, jaja. Lo cierto es que este proyecto es tan placentero que, al menos yo, no dudo ni un segundo en sacrificar horas de sueño para conciliarlo con Rubin y los Subtitulados y demás proyectos y obligaciones.
Alvy: Además el encare es distinto en cada proyecto. Es muy sano estar involucrado en distintas cosas, para limpiar la mirada, despejar, tener perspectiva, vivenciar otros estilos musicales, conceptuales, colgarse otro instrumento y ponerse otro chip. Hace bien al alma y al ego no estar cantando siempre las mismas cosas, las cosas de uno.

Claramente, sus fans son fans de Merritt también… ¿cómo son las reacciones al final de sus conciertos? ¿Se les acercan para pedirles versiones de temas que no tienen ahora en su repertorio?

Todos: Al principio, siempre venía alguno a sugerirnos tal o cual canción o palabra, pero una vez que el proyecto se fue afianzando y la gente empezó a familiarizarse con nuestras versiones, este tipo de comentarios se fue diluyendo. Incluso te diría que cada vez son más los que nos dicen que conocieron a TMF gracias a nosotros que al revés, lo cual para nosotros es lo más lindo de todo, que más gente disfrute y conozca a un artista que nos emociona tanto.

¿Y a Chile cuándo?
Todos: ¡Cuando quieran! Sólo resta que alguien levante el teléfono y nos llame o nos escriban que armamos los bolsos y cruzamos la cordillera sin pensarlo un segundo.