Se sabe que Tom Verlaine es un tipo inaccesible. O por lo menos difícil. Y cuesta imaginar que alguien que huyó de su casa para perseguir la idea de escribir poesía, y que escogió su pseudónimo en honor a un poeta francés decadente, borracho y temperamental, pueda ser de otra manera.

Así que parta hablar de la visita de Television mañana miércoles en la ex Oz abriendo el ciclo S.U.E.N.A 2013, probablemente uno de los grupos menos prolíficos pero más influyentes de la música popular de finales del siglo XX, era más fácil contactar a su guitarrista, Jimmy Rip. Que también estuvo en Nueva York en los 70s, que también supo lo que era vivir con poca plata, pero que, a diferencia de Verlaine, no veía en la música algo trascendente o vital: para él era, y sigue siendo, sólo trabajo.

– Te uniste a Television el 2007… ¿cómo fue? ¿ellos te llamaron? ¿tú los buscaste?

La verdad es que he trabajado junto a Tom Verlaine en todos sus proyectos solistas desde 1981, así que ya llevamos 32 años juntos. Lo que pasó el 2007 fue que Richard Lloyd anunció que dejaba la banda, y yo creo que fue una decisión muy fácil para Tom, y para Fred (Smith), con quien también había tocado en otras bandas, incluso antes de tocar con Tom… la primera audición que hice para Tom Verlaine fue en 1981 y desde entonces he colaborado con él en muchos proyectos diferentes, en solitario, en discos, en un par de giras como dúo de guitarras… también editamos juntos un DVD de bandas sonoras para películas mudas, Music for experimental films… y un par de veces al año, por lo menos, viajamos a alguna parte del mundo para montar ese show con películas mudas. Así que aunque Television como banda no toca demasiado, creo que fue muy amable de su parte que me pidieran ocupar el lugar de Lloyd. Era algo natural: yo ya me sabía la mitad de las canciones, por lo menos.

– Acerca de esa audición, la primera ante Tom Verlaine en 1981…

He contado esta historia un montón de veces… para mí fue muy fácil, y nos llevamos bien desde el principio. Freddy Smith y yo éramos amigos y tocábamos juntos en tres o cuatro bandas al mismo tiempo. Y yo era músico de sesión y estaba acostumbrado a tocar con un montón de gente distinta, así que entré sencillamente a ser un segundo guitarrista para Tom, no hubo conflictos sobre quién tocaba un solo o algo así. Para mí fue sólo un trabajo más, nunca estuve muy metido en todo el rollo del CBGB’s, En esos tiempos me pasaba el tiempo tocando en estudios de grabación, tocando para casi todo el mundo. No estuve para nada nervioso en la audición, no me daba cuenta de que tuviera que estar nervioso por algo. Un par de días más tarde, Fred me llamó, me dijo que les había gustado mucho cómo había tocado… lo único que me dijo fue que a Tom no le habían gustado para nada mis zapatos. Y que nunca más los usara para tocar con ellos.

– ¿Cómo eran?

Blancos, eran un par de zapatos viejos de cuero blanco. Botines de cuero. Tom tiene un problema con los zapatos blancos, parece. Nos hemos reído mucho con el tiempo de todo eso, yo ni me acordaba de qué zapatos usé ese día.

– Aparte del incidente de los zapatos blancos… ¿cómo es trabajar con Tom Verlaine? ¿es alguien accesible? ¿es un compositor de mente abierta que admite opiniones de otros?

No. No y no, a ambas preguntas. Pero si me preguntas si me gusta trabajar con él, sí, mucho. Es mi amigo y hemos estado juntos todos estos años. Compartimos un sentido del humor bien extraño, y además le gusta cómo manejo. En cada gira que hemos hecho, siempre viajamos él y yo en un auto, y el resto de la banda, si la hay, en otro. Hemos recorrido cientos, tal vez miles de kilómetros los dos en un auto, y nunca hemos tenido discusión o pelea alguna. Sabes, es su banda, y yo sólo soy feliz en darle forma a su música en la manera que a él lo haga sentir más cómodo. Son sus canciones, él las canta… el trabajo es hacer al cantante sentirse lo más cómodo posible. Él es el que pone la cara en el escenario. Y lo otro bueno es que lo puedo escuchar tocar. No conozco a ningún otro intérprete que sea tan creativo, interesante y técnicamente capaz. A veces yo no estoy de acuerdo con cómo hace las cosas, pero no es mi función en la banda estar en desacuerdo con él.

– De todos esos años en auto, ¿qué recuerdas con más cariño?

Uf. Son demasiados años. Pero lo que más recuerdo es reírnos. Nunca fuimos una de esas bandas que carretean todo el rato, o que se drogan demasiado, no es que fuéramos Motley Crue o algo así. Éramos un grupo demasiado creativo, tal vez intelectuales. Pero Television era una banda divertida. Cuando nos subimos al escenario damos la impresión de ser este grupo increíblemente serio, y el público se lo toma así también, pero fuera del escenario, nos reímos todo el tiempo. Me imagino que nadie tiene idea de cómo es Tom en verdad, porque él no habla mucho con nadie, y da muy pocas entrevistas… y además proyecta la imagen de un tipo terriblemente serio. Pero no es así para nada.

– Hablando de presentaciones, ¿qué podemos esperar de su show en Chile?

Una cosa que espero que la gente no espere de nosotros es que toquemos el Marquee moon completo. No quiero hablar en nombre de Tom, pero a él le gusta hacer sus canciones nuevas, así que hacemos tres o cuatro de ese disco, que si lo piensas tiene sólo ocho canciones en total, así que está cubierto en términos de porcentaje. Y hacemos algunas de Adventure, y quizá una o dos del tercer disco. Y el resto es todo nuevo. Mitad y mitad, diría yo. Ojalá que a la gente le guste eso. Y que les guste ver a un guitarrista de la talla de Tom, que no ha tocado nunca allá.

– Aunque dijiste que no te interesaba el rollo del CBGB’s y la escena de Nueva York de fines de los 70s, estuviste ahí, y quería saber si te parece que la idea de que fue un momento irrepetible en la historia de la música tiene que ver con lo que de verdad pasaba en ese lugar en ese momento, o si es sólo una exageración periodística.

La primera vez que toqué en el CBGB’s fue en 1981, y para entonces, la escena original que había nacido ahí ya estaba muerta. Porque las bandas se habían hecho más grandes, y ya no les interesaba tocar ahí, o se habían disuelto, como Television. Yo creo que nadie puede explicar el surgimiento de una escena. Por qué, por ejemplo, a mediados de los 80s, Athens, en Georgia, un lugar en el medio de la nada de donde salieron R.E.M., los B-52s, y un montón de otras bandas… o Minnesota… es difícil explicar por qué pasan estas cosas. A lo mejor es algo en el agua. Por otro lado, también es fácil de explicar: Nueva York en esos momentos estaba pasando por un pésimo momento en términos económicos, había un montón de edificios abandonados, un montón de lugares donde podías vivir por muy poca plata. El East Village, donde estaba el CBGBs, se estaba cayendo a pedazos, y uno podía encontrar departamentos por unos 30 dólares al mes. Era muy fácil que gente con ganas de ser músicos vivieran ahí, Y también el rock n’ roll prospera en tiempos difíciles, es como el blues, en ese sentido. Y los políticos en Nueva York eran corruptos, la policía era corrupta, nadie tenía plata, la ciudad estaba en bancarrota… si lo miras así, lo mismo pasó unos pocos años después en Inglaterra, con bandas que tal vez tenían compromisos más directamente políticos, como The Clash o los Sex Pistols.