Enfocado principalmente al underground chileno, BYM (Blow Your Mind) Records es el sello que aúna bandas nacionales de psicodelia y garaje como Watch Out!, Föllakzoid o Acid Call. Ignacio Rodríguez, baterista de La Hell Gang y dueño de dicha plataforma, nos cuenta su cruzada de transformar el vinilo, la psicodelia y el registro análogo como alternativas viables en plena era del mp3.

Sitio web: www.myspace.com/bymrecords

-Me imagino que la génesis de BYM Records parte con la creación de un micro estudio con fines propios ¿Cómo derivó en la idea de un sello?

-Hace tiempo igual. Siempre tuve la idea de armar un sello, veía que habían muy buenas vibras en todas las bandas nuevas. Como hace tres años me hice cargo de producir el disco de Vuélvete Loca, y resultó todo perfecto. Tenía los equipos y tiempo para hacerla yo solo, sin necesidad de ir a un estudio o pagarle a una persona. Al rato aparecieron los Föllakzoid, y ya a fines del año pasado conocí a los Watch Out! y los Cindy Sisters, que ya tenían grabados sus temas y necesitaban avanzar. Con Cábala de los Sisters armamos La Hell Gang y ya grabamos en el estudio BYM. Tenemos tres discos editados y otros cuatro que vienen en camino.

– ¿Qué es hoy en día BYM Records y cómo funciona?

-Después de pasar por tres lugares distintos donde no se podía estar tranquilo, encontré un espacio para llevar a cabo todos los planes. Es una casa antigua con buen espacio, donde las bandas del sello ensayan, graban y otros viven, pasan el rato y comparten energías. Hay horarios para ensayar, otros para la producción de nuevo material, pero es, más que nada, un hogar.

– Tengo entendido que la idea también es editar vinilos…

-Sí, la idea en un comienzo fue esa. Pero no podíamos quedarnos atrás con trabajos que ya estaban listos. Había que sacarlos de alguna manera y, si no se podía en vinilo en ese momento, había que hacerlo en CD. Pero meter todo eso en una carpeta MP3 para descargar y que quede en el aire, eso jamás. Creemos que es lo menos real del mundo. La música real esta en vinilo y siempre ha sido así. Es más exclusivo, hay pocos que coleccionan y están dispuestos a pagar, pero es bueno para forzar a la gente a innovar en sus propios términos.

– ¿Hay intenciones de lucro de por medio?

-No por ahora. En estos momentos, si se mete el billete como tema central en BYM, se funa todo. Iremos viendo a medida que se editen más discos. Por ahora el sello funciona con los ensayos, la venta de los discos y aportes de buenas personas. Con eso se pagan las cuentas, cintas y la mantención de las old machines.

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-¿Con qué bandas están trabajando actualmente?

– Ahora están los Vuélvete Loca, Föllakzoid, Watch Out!, La Hell Gang (foto), y próximamente Holy Drug Couple…

-¿No encuentras que están limitados por un tipo de sonoridad? Es lo que dicen algunos lectores

– No, al revés. Casi todo lo que se hace en Chile está encerrado en un sonido que lo único que busca es aparecer en la radio. Aunque en BYM se comparte el gusto por la psicodelia, cada banda trabaja ese sonido a su manera. Föllakzoid arma su camino por el lado trance y krautrock; Watch Out! suena más beat e inspirado en la psicodelia de los ’60; con La Hell Gang nos conectamos con la psicodelia más rockera y soul; y los Vuélvete Loca son psych-pop. Lo que viene de Holy Drug Couple es más actual, más stoner, pero no es un encierro. Es una explosión de sonido en la mente.

-¿Cuáles son los criterios de selección para decidir qué bandas “contratas” y cuáles no?

-Mucha buena onda con las personas y gustos musicales similares…

– ¿Cuál es la fórmula y la fidelidad que buscas?

-No hay fórmula, BYM está ahí para quienes lo quieran. Se siente más en el corazón que en los oídos, y eso va de la mano de un sonido análogo con espíritu. Ahora se usan pistas infinitas en las producciones que lo único que logran es que te de susto tomar decisiones. Con lo análogo vas pensando a medida que avanzas. En general , hoy se piensa mucho en que todo lo nuevo es bueno y hay una urgencia por tener el último modelo de celular, MP3 y ropa. Nadie se da cuenta que la cultura que empezó en los ’60 también puede ser un hit en estos días.