Durante toda esta semana, Super 45 comenta lo mejor del ciclo “Armonías, música y audiovisual” del 16º Festival Internacional de Cine de Valdivia

En el 16º Festival Internacional de Cine de Valdivia, las jornadas dedicadas a la música y el cine, dentro del ciclo “Armonías, música y audiovisual” han adquirido ribetes experimentales, en tonos desafiantes y que perturban la percepción de los espectadores acostumbrados al cine clásico, tanto en formato como en narrativa. No es inhabitual que varios se retiren de la sala.

Con un corte radical, el chileno José Luís Torres Leiva –además, el curador de la muestra- expone Trance, una suma de 10 cortometrajes trabajados con el excelente director de fotografía Inti Briones. En ellos, Torres Leiva se aboca a retratar a personajes cercanos con una técnica particular, que incluye imágenes donde lo contemplativo supera a la acción, o bien ésta pasa en cámara lenta, ganando en intensidad y fuerza.

VIDEO: Trance 4 (Animal Collective)

Esto resulta ser insoportable para casi la mitad del público de la sala Lord Cochrane, donde se exhibe el lunes 19 de octubre a las tres de la tarde. La tensión alcanzada es grande, como en el corto que incluye a Diego Noguera, de noche, en un paseo (un trip, un viaje) que incluye la música como eje central del relato. En la serie Trance, el concepto radica en la reacción de las personas frente a las melodías, y busca reflejar el mundo interno de cada participante.

En el capítulo dedicado a Noguera, el tema noise, experimental y pegado de un norteamericano -en la senda de Merzbow- hace crujir los dientes con su electricidad avasalladora, como una pared de ruido blanco, en el que la imagen grabada con night shot aparece áurea. Es fácil perderse en los planos, y todo se vuelve saturado, por momentos, de una manera extenuante.

VIDEO: Trance 5 (Low)

Un momento emotivo es el que muestra en toda simplicidad a Macarena Teke con el hijo que tuvo con Néstor Cantillana. Un instante casi sagrado y sobrecogedor. Otro que quita el aliento es el que incluye a Low, que deja a la audiencia en un silencio, ensimismada. El de Dirty Three resulta intrigante, con un fuerte dejo de nostalgia en la mirada, mientras que el de Quasi es urbano y sincopado.

Animal Collective se suma al proyecto con una canción sicodélica y lo-fi. Pocos directores en Chile (y en el ámbito indie, en general, en el globo), se han dado el gusto de trabajar con artistas de esta categoría, y con un resultado tan prístino y personal.

VIDEO: Trance 8 (Black Forest/Black Sea)

Tal vez, unos cuantos, entre ellos, Braden King, que filmó el documental Dutch Harbour. Este trata sobre el remoto pueblo de Unalaska en la península boreal americana, con una banda sonora compuesta por colaboraciones entre los miembros de Tortoise, Gastr del Sol, Palace Brothers, Dirty Three y Vandermark Five.

Para algunos en el cine Lord Cochrane, lo de Torres Leiva no tiene nombre. Tienen razón. En sus propias palabras: “Trance nace como un gesto muy modesto por querer archivar en imágenes la música que admiro y los rostros de las personas que me rodean e importan. La experiencia de este “registro”, constituye un acto de cine en sí, independiente de su existencia posterior como obra. Es por eso que la mayor ambición detrás de estas imágenes tiene que ver con la simpleza del acto de escuchar.”

José Luís agrega en su manifiesto: “Ser testigos de ese instante, fugaz e irrepetible donde finalmente es la música la que llena por completo esta pantalla y traduce estos rostros, gestos y sentimientos a un público que en definitiva, está invitado a sentarse, mirar y escuchar, sin buscar dobles sentidos o explicaciones complejas a lo que estamos viendo.” Notable lo suyo.

VIDEO: Trance 7 (Dirty Three)