A pocos días de la presentación de Justice en el país, y a punto de colapsar por toda la parafernalia y sobreexcitación que enciende la twittósfera, Claudio Ruiz (colaborador de este sitio y ferviente admirador del dúo francés) y quien suscribe, decidimos realizar una investigación profunda del fenómeno para intentar responder muchas de las inquietudes existenciales que suscitan la visita de los galgos… Al no encontrar respuesta a ninguna de ellas, desistimos de realizar dicha investigación y nos fuimos a escuchar discos buenos para pasar el mal rato.

En el intertanto, un fanático de Justice (tiene tatuada una cruz en la espalda y todo) nos hizo llegar este vídeo del año 2006, donde Augé y de Rosnay –  apenas unos potrillos viriles, sin ojeras y con varios kilos de menos –  realizan un emocionante set lleno de excitantes hits, muchos colores y, como diría Celia Cruz (QEPD), mucha azúcaaaah.

Ante esta prueba irrefutable del talento de los galgos, lo único que nos queda preguntarnos es: ¿qué papel cumple el bigotudo en los DJ sets de Justice? Porque, aparte de fumar un cigarros, aplaudir un par de veces y mover 5 perillas, no hace mucho más.