Disculpen el atrevimiento: si hay alguna banda de pop electrónico de los ’80 que pueda superar a New Order y Depeche Mode, esa es Pet Shop Boys. Los argumentos para decir esto son muchos y en parte han sido expuestos por Jorge Acevedo y Rodrigo Jara en las reseñas a sus discos Actually (1987) y Yes (2009): las irónicas y sutiles críticas de sus letras, la empalagosa delicadeza de sus melodías, la contundencia de estos dos factores en conjunto, etc. La traducción del ideario expuesto por Tennant y Lowe otorga en el directo una nueva perspectiva a sus canciones, hermosa pero más compleja.

La aplaudida y celebrada “Heart” fue la elegida para dar comienzo a la presentación de PSB en el Movistar Arena. Sin asco a su presente, Tennant y Lowe focalizaron la primera parte de su presentación en su disco más reciente: “Did you see me coming?”, “Pandemonium”, “Love, etc” y “Building a wall”, se tomaron el inicio de su show, enlazadas a la perfección por ese clásico de su primer disco, “Love comes quickly”. Sumergidos en una iconografía retro (el píxel como fuente de expresión), el dúo enfiló hacia su repertorio más clásico con la imponente “Go west”. A partir de ese momento, la algarabía del público fue creciendo y con ella, la interacción de este con Tennant, quien incluso se dio el lujo de hacer cantar el coro de “Always on my mind” a la asistencia.

Mención aparte merecen el cuarteto de coristas/bailarines que acompañaron a los ingleses durante su actuación. Tan protagonistas del show como los propios PSB, brillaron con luz propia: como robots pixelados, como edificios humanos, como atletas de la U.R.R.S, luchando contra la alienación en “Suburbia”, tropicalizándose en “Se a vida é”… . En la emocionante “Jealousy” (el mejor momento de todo el show), una cursi y elegante coreografía mandó a Tennant y su frac, a segundo plano.

El show de PSB en Chile, demostró que se puede hacer pop sin hacer compromisos con nadie, equilibrando recursos efectivos (las canciones) y efectistas (todo el resto). Porque a pesar de la innegable calidad del show, la parafernalia de algunos episodios (ese cover a “Viva la vida” de Coldplay, la challa metálica al final de “It’s a sin”) y ese tufillo kitsch constante a lo largo del show, parecieran confirmar las dudas de los más escépticos. Por suerte, la música popular (en un sentido amplio) necesita de grupos como Pet Shop Boys a los que estos adjetivos poco les importan. Además ¿qué sería del pop sin parafernalia? Algo aburrido pero we were never being boring.

VIDEO: Pet Shop Boys – “Heart” (en vivo, Chile 2009)