Inbox es una selección de músicos de todas partes del mundo que nos enviaron su material a nuestra bandeja de correo o redes. Escríbenos a [email protected] Selección por Valentina Aravena.

Vortex (Chile)

Vortex es la banda ariqueña integrada por Jona Veliz (guitarra), Sebastián Lucero (bajo) y Nicolás Valderrama (batería) Su primer EP se titula Bon voyage donde podemos reconocer influencias de Radiohead, Sonic Youth, Pink Floyd e incluso Stravinsky. Interesante también es que dan espacio para la integración cultural. Tanto los visuales como la participación de poetas locales en sus presentaciones tienen como objetivo converger a distintos artistas y apoyarlos en sus creaciones. “Al igual que un vortex que gira en el espacio, mueve soles y mundos en torno a la galaxia, nosotros como banda nos abrimos a la experimentación con otras disciplinas del arte en un apoyo mutuo para enriquecer la experiencia del show en vivo”, señalan, dando a su proyecto un sello único.

Sol Flamingo (México)

Josué Andrade (voz, guitarra), Alonso Ramírez (guitarra), Jorge Muñoz (batería), Diego O’Reilly (voz, bajo) y Raphael Ramírez (voz, teclados) forman Sol Flamingo, agrupación mexicana que acaba de estrenar “Coqueta”, primer tema de un próximo disco. Inspirados por el trabajo de bandas como The Beatles, The Strokes, Tame Impala, Zoé, entre otros, Sol Flamingo lleva cuatro años narrando historias desde la intimidad y la cercanía. Sin muchas premeditaciones, lo que desarrollan pretende ser honesto y fresco, siendo reflejado en la naturalidad de las guitarras y percusiones. Nada excéntrico, más bien relatos cotidianos y reales. A su vez, la espontaneidad abarca todo su proyecto creativo, incluyendo sus producciones visuales. Así, entre paseos por la plaza o viajes a la playa surge el sonido más puro, incluso el más especial.

El Extravagante (Chile)

Felipe Nadeau es El Extravagante, proyecto musical que escarba en las raíces étnicas para crear un sonido folklórico con aires electrónicos. Gracias a sus viajes, los artistas, festivales y culturas que ha conocido, Felipe se enamoró de muchos sonidos del mundo, especialmente del didgeridoo de Australia, todas las sonoridades de Asia y, por supuesto, los sonidos de Latinoamérica. Y si bien la mezcla de distintos instrumentos tiene una función artística en primera instancia, también pretende hacer de la globalización un elemento creativo. Unir la zampoña, claves y tambores con la cítara y tabla de India, el santur de Irán junto a la tecnología actual como sintetizadores y máquinas busca una conexión con sonidos profundos pero a la vez bailables. De ahí el nombre de su primer EP titulado “Patiperro”, ese chilenismo que “evoca al perrito callejero, humilde y aventurero, lanzado sin miedo a explorar el mundo”, señala el artista.

Jorge Cocio (Chile)

Entre Chillán y Concepción es donde Jorge Cocio piensa y compone. Desde 2008 que formalmente levantó su proyecto musical como solista donde interpreta música instrumental, inspirado principalmente por el rock clásico, jazz pop y postrock. Bajo las influencias de The Cure, The Smashing Pumpkins, My Bloody Valentine, Talk Talk, Boards of Canada, entre otras, Jorge construye un ambiente calmo y reflexivo. “Mi meta es crear viajes sonoros y he optado por dejar que la música se desarrolle e interprete libremente. De ahí la elección a este formato y no a la canción convencional” explica el músico, quien hasta la fecha ha grabado dos EPs: Nada es eterno y Preludio de invierno, y es entre 2016 y 2017 donde concreta su disco Frío verano. Puedes escuchar este último acá.