Los más de 10 años de carrera musical del dúo francés Air han sido un tema siempre difícil de resolver para los medios. Su notable contribución a la escena electrónica mundial no despierta mayores cuestionamientos a estas alturas: el fondo radica en la manera que Nicolas Godin y Jean-Benoît Dunckel han desarrollado un sello único e inconfundible, de una manera que su propuesta apunta siempre al sonido de las máquinas y no a lo esencialmente humano de la música.

Muy por el contrario a la vía de desahogo creativo que representan sus coterráneos de Daft Punk, Air siempre ha dejado abierta su propuesta a los cambios y, por ende, a la dicotomía amor/odio. El éxito de Moon Safari (1998) no sólo inscribió en la historia su mejor trabajo hasta la fecha, sino que sentó las bases de un sonido elegante que terminó encantando a toda una generación. Pero la subjetividad de la crítica se empecinó – temprana e injustificadamente- contra un 10,000 Hz Legend (2001) que proveía un abanico completo de elementos exquisitos, los más complejos e interesantes que se esconden detrás del genio de los franceses.

Conscientes de la amplia gama de posibilidades que les dio explorar su sonido en sus primeros años de existencia, el dúo volvió a las pistas para olvidar el fracaso del débil Pocket Symphony (2007), asumiendo las bondades de sus primeras placas y engalanándolas con ciertos pigmentos que hicieron tan bien recibido a Talkie Walkie en 2004. El producto final se llama Love 2, pero todas las buenas intenciones se disuelven rápidamente.

A pesar de tener todo de lo que carece Pocket Symphony, Love 2 ostenta todo lo malo que alguna vez criticásemos a Air. La frialdad extrema de los temas son prueba irrefutable de un desapego a la hora de componer y resulta muy difícil encontrar que algo salga de lo plano, lacónico y, muchas veces, predecible. Piezas como “Sing sang sung” o “So light is her footfall”, carecen de profundidad lírica (alguna vez presente en la discografía del dúo u oculta por otros matices) y generan espacios musicales llanos y vacíos. En los seis largos minutos de “Tropical disease” escuchamos una sinfonía de elementos que llevan por distintos parajes, pero terminan destruidos por un inconsistente liricismo digno de un film barato de los ’70. Así, cada uno de los doce tracks parecen mostrar una postal sin imágenes ni remitente, y dejan una vaga sensación de orfandad.

Muchas veces alabamos los cambios y otras veces celebramos los reencuentros, pero todos ellos serían bien recibidos si la esencia que crea la música naciera de un ímpetu más espontáneo y no tan forzado. Love 2 es un disco interesante, lleno de melodías pop inmediatas y sicodelia impertinente y llamativa, pero que sin un poco de corazón terminan dando forma a un producto sin sustancia ni espontaneidad (10,000 Hz Legend poseía todo eso y era un disco por y para computadoras). Un buen álbum está hecho de corazón, y esto le faltó a Air… nuevamente.

MP3: Air – “Sing sang sung”

VIDEO: Air – “Do the joy”