No era fácil estar en los zapatos del aún joven Zach Condon. Con apenas 23 años, ya tiene dos discos de excelente factura y, gracias a (o por culpa de) eso, todos los ojos estaban puestos sobre lo que venía. Una vez más, el nativo de Nuevo México ha salido airoso. Lo que es realmente reconfortante es que, en este EP doble, Condon no repitió la fórmula franco-balcánica que tanto reconocimiento le ha traído. Aquí se nota una evolución en su exploración de sonidos alrededor del mundo.

La primera parte incluye seis canciones inspiradas en su viaje por la bella localidad mexicana de Oaxaca. Junto a la banda Jiménez –un conjunto de 19 mariachis– recrea fielmente lo que son los funerales para los mexicanos: no sólo melancolía, sino también una celebración de la vida. Y, en la segunda, vuelve a sus inicios. Esos días en que firmaba como Realpeople y no como Beirut, que merecían ver la luz en algún minuto. Electrónica casera grabada en su pieza, que remite casi inmediatamente a The Magnetic Fields. Dos estilos aparentemente distintos, casi opuestos, pero que van hacia la misma dirección: la evolución e inquietud creativa de un muchacho que crece a pasos agigantados.

MP3: Beirut – “My wife, lost in the wild”

VIDEO: Beirut – “La llorona”