Aparecido en septiembre de 1980.

Al hablar de una banda como Dead Kennedys, es imposible disociar la música de su activismo político/social, al menos en su primera etapa, antes de los líos judiciales y la disolución. Canalizando la rabia del punk y comprimiéndola hasta la médula al mismo tiempo que integraban sonoridades inesperadas para terror de los puristas, su primer álbum fue el punto de partida de un crecimiento sostenido que les hizo convertirse en uno de los principales focos de denuncia contra el gobierno de su país. Sólo bastaba la más mínima torpeza cometida al interior de la Casa Blanca, y ahí estaban los Kennedys para hacerla notar.

El cantante Jello Biafra (Eric Reed Boucher), fanático del rock y activista social desde su adolescencia, se mudó de su natal Colorado a California a fines de los ’70, donde comenzó como roadie de los punks The Ravers antes de un breve paso por la universidad. En 1978 responde a un aviso publicado por el guitarrista East Bay Ray (Raymond Pepperell) solicitando miembros para una banda y se reintegra de lleno en la escena de la ciudad. Se suman el bajista Klaus Fluoride (Geoffrey Lyall) y el misterioso baterista 6025 (Carlos Cadona), quien solo alcanzaría a registrar algunos demos antes de dejar la banda por diferencias musicales con Biafra –cuasi pugilato de por medio- y ser reemplazado por Bruce Slesinger, Ted para los amigos.

Tras debutar en vivo en un restaurante filipino, la polémica no se hace esperar: una banda q se hace llamar “Los Kennedys Muertos” recibe más portazos en la cara que otra cosa, por lo que muchas veces debieron presentarse camuflados bajo nombres más amigables. Buscando una plataforma que les permitiera mantener el control total sobre su música, Biafra y Ray crean en junio de 1979 el sello Alternative Tentacles, a través del cual editan su primer single “California Über Alles”, una burlona crítica a la gestión y frustrada intención presidencial del gobernador californiano Jerry Brown, a quien imaginan al frente de un orwelliano gobierno fascista-hippie en donde una policía secreta “vestida de gamuza y denim” extermina a los disidentes encerrándolos en cámaras de gas orgánico.

VIDEO: Dead Kennedys – “California Über Alles” (en vivo)

Por su fuera poco, en el mismo año Biafra presenta su candidatura a la alcaldía de San Francisco, ofreciendo una campaña que es más recordada por las propuestas satíricas –permitir la venta de huevos y tomates en los parques para que la gente expresara su descontento, u obligar a los ejecutivos a usar trajes de payaso- que por las iniciativas más serias, como restringir el uso de automóviles dentro del radio urbano para bajar el nivel de polución, o permitir a los ciudadanos elegir por votación a los oficiales de policía que patrullaban sus vecindarios. Bromas aparte, ocupó el cuarto lugar entre diez candidatos, atribuyendo el resultado al hecho de que la mayoría de sus potenciales votantes eran menores de edad en ese momento.

1980 es el año en que aparece el esperado Fresh Fruit For Rotten Vegetables, álbum que dio buena cuenta de las capacidades de la banda: el creativo East Bay Ray, guitarrista educado a base de rockabilly, surf y rock’n’roll, aportaba poderosos riffs que, junto a la sólida base rítmica de Fluoride y Ted, armaron el entramado perfecto para las ácidas letras de Biafra, quien no dejó títere con cabeza desde la partida.

Capaces de pasar de la agresividad brutal de “Drug me” a atmósferas que escarban en la tradición musical americana (la subversiva “Let’s lynch the landlord”, o “Viva Las Vegas”, el desbocado cover de Elvis Presley), nadie quedó a salvo: atacando por igual a la extrema derecha religiosa (“Kill the poor”), la relación entre el Ejército y los empresarios para librar al mundo de la “amenaza roja” (“When ya get drafted”), o poniendo en el mismo contexto el genocidio perpetrado en Camboya por la dictadura comunista de Saloth Sar y la intervención militar de Estados Unidos en el mismo conflicto (“Holiday in Cambodia”), fueron tan respetados como malinterpretados. No faltaron quienes percibieron “California Über Alles” como un himno a la supremacía blanca, o se sintieron llamados a exterminar niños oyendo “I kill children”. Afortunadamente, Biafra sabría poner a esos indeseables en su lugar con el single “Nazi punks fuck off” (Alternative Tentacles, 1981).

Un debut tan rotundo como éste, capaz de crear escuela influyendo a bandas tan dispares como Faith No More, Napalm Death o Disposable Heroes Of Hiphoprisy, fue la mejor tarjeta de presentación para una banda siempre dispuesta a defender sus ideales evitando caer en el juego de los sellos disqueros. Por eso es tan incomprensible la posterior reunión de los ex miembros –excepto el cantante Jello Biafra- dedicados a exprimir su legado a base de discutibles reediciones y actuaciones en vivo que solo apelan a la nostalgia, convirtiéndose en todo aquello que con tanta virulencia criticaron.

MP3: Dead Kennedys – “Kill the poor”

VIDEO: Dead Kennedys – “Holiday in Cambodia” (en vivo)