Farm, el nuevo álbum de los pioneros del indie rock Dinosaur Jr, sorprende por la fuerza con la que está interpretado. Las canciones más recientes de J Mascis (guitarra, voz), Lou Barlow (bajo, voz) y Murph (batería) poseen una cohesión e intensidad fruto del regreso de la banda original, tras lustros de distancia. El grupo se oye sólido y tenso, producto de los ensayos y giras en los que los Dino se volvieron musicalmente cómplices, otra vez.

El trío de Amherst, Massachusetts, destila lo mejor de su rock con tintes punk y sicodélicos en Farm. Con influencias tanto góticas como del metal, Dinosaur Jr (Dinosaur a secas cuando empezaron) se ubica a medio camino entre Led Zeppelín y The Cure, y se enmarca en una generación al lado de My Bloody Valentine (sus grandes amigos) y de Pixies, en la segunda mitad de la década de 1980. Junto a ellos, Mascis y compañía cierran una época para comenzar una nueva (“1991, el año en que reventó el punk”, auguran los Sonic Youth en su documental del mismo nombre).

Con un estilo reconocible –guitarras inquietas y ruidosas, más una base letal de bajo y batería-, Dinosaur Jr explora una veta abierta por Neil Young, de instrumentos conectados con los amplificadores con todas las perillas en 10. El resultado es demoledor y hasta las baladas en Farm tienen esa potencia de las turbinas de un Boeing en ascenso, con una belleza fruto de la destrucción de las melodías en una muralla sonora.

Este proceso es fundacional en el indie rock, y ha sido advertido desde Thurston Moore (Sonic Youth) hasta Guided by Voices. Las malas lenguas del New Musical Express inglés incluso les atribuyen que británicos como Ride le deban a la pared sónica de las primeras giras de Dinosaur Jr por la isla su idea de mezclar la distorsión con el pop emergente de Manchester. Radiohead son otros de los abiertos admiradores de Dino. El hecho es que Farm retoma esta energía inicial que yacía latente desde Bug (SST, 1988), el último disco con el trío fundador.

VIDEO: Dinosaur Jr. – “I don’t wanna go there”

Temas como “I want you to know”, “Over it” y “Pieces”, cantados por Mascis, y “Your weather”, por Barlow, dan fe de que el regreso de los Dino iba más allá de dar conciertos con su antiguo y venerado repertorio (su trilogía inicial), sino que incluía arriesgarse a componer otra vez. Farm comprueba que la banda es más que la suma de sus partes: el virtuoso guitarrista, el bajista desatado y el baterista asesino. Juntos, transforman sus melodías en diálogos apasionantes. “32 partes tiene cada canción de ellos”, alaba Moore en un inserto del Bug.

Con su portada hippie de árboles gigantes que transportan niñas desnudas por sobre una ciudad contaminada e industrial, Dinosaur Jr apunta al grano en Farm, con una fuerte dosis de rock and roll. “Friends” y otro par de temas poseen hasta riffs de hard rock que no le vendrían mal a algún disco de Cheap Trick. Es la manera en que J, Lou y Murph interpretan sus partes la que hace que todo cambie y posea eficacidad, algo también expuesto en Beyond (Fat Possum, 2007), el primer fruto de este reencuentro.

De lejos, algunos fragmentos pueden parecer banales, pero, si se escucha atentamente y de cerca cómo evolucionan, algo ocurre. Los solos (horror) de “Said the people” son obvios en su condición, ok, como los arpegios que los siguen, pero son de esos que dejan mal, helado, inserto en sí mismo. Las apariencias engañan y Dinosaur Jr aún sabe manejar la montaña rusa emocional. Farm es un álbum que siempre ofrece sorpresas a descubrir y una buena dosis de veneno embriagante.

En “There’s no here”, Dinosaur Jr retoma la senda abrasiva de su You’re Living All Over Me (1987, SST), y recuerda que emergió de las cenizas de una banda de hardcore llamada Deep Wound. En “See you”, aparece el aspecto más bucólico y nostálgico de Mascis, con una muestra de lo que intentó casi en solitario en el subestimado Green Mind (Blanco y negro, 1991), tras romperle una guitarra en el cráneo a Barlow y finalizar su relación musical hasta el 2007.

El buen Lou no se quedó de brazos cruzados y formó los alucinantes y experimentales Sebadoh junto a Eric Gaffney y Jason Lowenstein. Por ello, ahora que se juntó otra vez con J en Dinosaur Jr, Barlow transformó a Dino en una suerte de ‘súper banda’. Su mano se siente, y le otorga la masa y el volumen necesarios para la velocidad de Mascis y el tiempo de Murph. Si Farm suena como la mole que es (un camión que arrolla al auditor) es gracias al soporte titánico del bajo y la batería.

¿Anacrónico? Los viejos Dinosaur lo eran desde que empezaron, en realidad, con su nostalgia originaria y su spleen romántico explayados en tormentas de nubes de electricidad catártica. Farm es, en verdad, aquella granja destruida por el tornado, mientras las hélices de viento enfurecido levantan cada uno de sus cimientos: un remezón síquico de proporciones. El broche de oro: “Imagination Blind”, con Barlow cerrando el disco con una majestad épica.

MP3: Dinosaur Jr.- “I want you to know”

VIDEO: Dinosaur Jr. – “Over it”