La industria musical es una máquina a la que muy pocas agrupaciones se pueden vanagloriar de satisfacer de manera acertada y continua. Existen muchos ejemplos de bandas devoradas por ella, al punto de que resulta imposible entregarles cierta justicia a sus logros pasajeros sin entrar en las descalificaciones por sus errores. Consciente o no, todo buen grupo busca encontrar el camino más adecuado para lograr el equilibrio entre su público, el medio y ellos mismos, pero la mayoría quedan estancados en las fórmulas que exploraron en sus primeras incursiones en este circo. Otras, en cambio, trabajan constantemente en nuevas ecuaciones que les permitan expresar su música bajo una arquitectura distinta, pero construidas en coherencia con la concepción y argumentación inicial de la banda.

In This Light And On This Evening es una apuesta que apunta hacia el segundo punto de este argumento. Los ingleses Editors reconocen las limitaciones que su música tiene, más allá de los reconocibles puntos de referencia que poseen. Tom Smith, principal compositor del grupo, admitió que realizar un tercer disco bajo la misma línea musical de The Back Room (2005) y An End Has a Start (2007) implicaría el fin de la banda antes de lo pensado. Pero la ambición por el cambio puede resultar placentera o terminar en un desagrado y esta tercera placa se mueve entre los dos extremos.

Con “In this light and on this evening”, tema que le da el nombre al disco, se vislumbran los primeros cambios aplicados por los ingleses para enfrentar esta nueva propuesta. Es reconocible el aspecto sombrío que han posicionado como propio en sus anteriores trabajos, pero la mecánica es totalmente disímil: posicionar los sintetizadores como fuente de ambientación por sobre los riffs y percusiones tan característicos de su sonido. Es un inicio prometedor y el manejo más “electrónico” amplía las posibilidades de su música, haciéndola más dinámica y texturada que la de sus inicios. Pero, a su vez, sobrecoge lo notorio de las influencias de Depeche Mode, New Order, Tubeway Army o Kraftwerk, lo que provoca cierto recelo por la falta de originalidad que se esconde por detrás.

“Bricks and mortar” es el tema que más se acerca al de los discos anteriores, donde la voz es el instrumento más emotivo y característico. Pero escuchar “Papillon”, primer single del disco, demuestra la aproximación hacia el arquetipo musical de los ’80, donde el sello vocal definitivamente desaparece. De ahí en adelante el disco se diluye sin consistencia alguna y sólo es rescatado por “The boxer”, el mejor tema de la placa, una composición simple pero altamente seductora y misteriosa. Finalmente “Eat raw meat = Blood drool” devuelve a los ingleses a las anteriores influencias, pero esta vez las disimulan de manera efectiva hasta convertirla en una pieza original.

In This Light… genera ciertas suspicacias, pero la fórmula aplicada permite comprender la necesidad de los ingleses por no encerrarse bajo un patrón que les impida un mayor desarrollo. Muchos parajes del disco demuestran que la elección fue la correcta, pero, en otros, que es necesaria otra intervención para llevar al grupo hacia otro estado más propio a su naturaleza. Lejos de la contundencia de su debut, y menos accesibles que en la segunda placa, de seguro los de Birmingham seguirán buscando la fórmula de satisfacer a su público, al medio y ellos mismos. Por ahora, debiesen quedar tranquilos.

MP3: Editors – “In this light and on this evening”

VIDEO: Editors – “Papillon”