Florence Welch ha sido acusada por ser la copia de la copia de la copia, y a pesar de que es una crítica injusta, algo hay de cierto. Retomando referentes del folk, del rock y de la música americana, Florence and The Machine ha construido un horizonte de sonidos heterogéneos que van desde Tori Amos hasta los primeros Animal Collective, pasando por Regina Spektor y otras cantautoras como Fiona Apple, Aimee Mann o Liz Phair. El acierto es que la figura de Welch ha sabido ubicarse justo en el medio de todas estas influencias y, desde allí, ha construido una serie de canciones entrañables que la posicionan con uno de los discos más destacados del año.

Similar al fenómeno ocurrido con La Roux, Lungs es editado al tiempo que se promocionaba el cuarto single del álbum, lo que le permitió recorrer el mundo en reconocidos festivales y posicionarse de manera sobresaliente en las listas del Reino Unido sin siquiera haber sacado un LP. “Kiss with a fist”, el primer single, realizado con escasos recursos y con un video muy precario, pero intenso, la convirtió en uno de los artistas preferidos por la BBC que incidió de manera determinante en la distribución mundial de su música. Con bastante empuje rockero y actitud punk a lo Karen O, esta canción se diferencia bastante de la línea del disco que vendría, mucho más folk y experimental.

Es ese punto intermedio entre declaradas influencias como The Smiths y The Velvet Underground, y nuevas propuestas post-2000 como las de Emily Haines o Bat for Lashes, las que determinan el lugar de Florence and The Machine que pasa sin prejuicios de un desnudo cover en “Girl with one eye”, de The Ludes, a una barroca y mística “Rabbit heart (Raise it up)” que, con sólo escucharla, encanta hasta la adicción. Lo mismo ocurre con “Dogs days are over”, en donde su voz intercepta los registros de Chan Marshall tomando como referente directo su disco You are Free (Matador Records, 2003).

La mixtura de sonidos y la convergencia de diferentes estilos es hoy, no sólo una posibilidad de componer música entre otras, sino una condición para poder establecerse en un medio artístico saturado, pero no por eso en decadencia. Hoy más que nunca estamos en un momento fructífero para la producción musical y lo que antes era catalogado como copia, hoy es revisión libre y creativa. Bandas como Florence and The Machine, con marcadas y distintas influencias, no deben comprobar su originalidad sino más bien su fuerza y su capacidad para hacer canciones de calidad y melodías atractivas. Eso hace de Lungs un disco excelente y muy recomendable.

MP3: Florence and The Machine – “My boy build coffins”

VIDEO: Florence and The Machine – “Kiss with a fist”