A different ship (ADS) es el tercer disco de Here We Go Magic, banda de Brooklyn comandada por Luke Temple. La vara la tenían alta luego de un prometedor primer disco homónimo, y cuasi experimental, del 2009, y del segundo titulado Pigeons, uno de los buenos registros que dejó el 2010.

Y si bien no han defraudado para nada en esta nueva entrega, la percepción de la crítica ha sido disímil, considerándose su mayor mérito, a la vez su talón de aquiles: la crudeza e incerteza de los dos primeros trabajos han dado paso a un sonido que quiere mantener ese carácter indie, pero que suena demasiado calibrado y por momentos demasiado repetitivo.

Y evidentemente la razón tras esta producción pulida, depurada, mezcla entre espontaneidad y cálculo está en el trabajo que Nigel Godrich (Radiohead, Beck, Air) realizó junto a los neoyorquinos en este álbum. El productor inglés, autoconvencido, pero también motivado por Thom Yorke, se acercó a los estadounidenses luego de ver el show que éstos dieron en Glastonbury 2010, y les propuso trabajar juntos.

Y el resultado, más allá de las disquisiciones ya señaladas, es un muy buen trabajo, donde las composiciones de Temple agarran mayor vuelo. Se aprecia un trabajo más elaborado con su voz, la que se siente más fuerte, clara, llegando a registros que antes no alcanzaba, y a la vez, se acentúa el rol de guitarras y teclados. El aroma krautrockero que ya se sentía en Pigeons (revisar de allí “Collector”) se perfecciona en ADS.

Luego de una breve e industrial “Intro”, “Hard to be close” es la primera canción del disco, y define en buena medida el resto del álbum. Temple tañe una guitarra con cuerdas de nylon, a la que poco a poco se van sumando batería, guitarra eléctrica y bajo. Y lo que comenzó folk termina en una ensoñadora canción pop cuya lírica oscila entre la cercanía y el desconsuelo.

Es revelador apreciar a Temple cantándola sin adornos (video más arriba) y luego escuchar la versión definitiva (escucha aquí), ejercicio que bien podría servir para un ramo o curso titulado algo así como “Producción Musical I” en una escuela de sonido.

“I believe in action” es trabajo y post-producción de guitarras estilo 2012, y otro buen ejemplo del laburo de Godrich. Interesante es cómo se van entretejiendo el puntilloso riff de las guitarras, la melodía de notas alargadas cantada a tres voces, y los teclados. “How do I know” puede constituir el ejemplo más claro de la discusión que se ha dado en torno a este disco: su pulcro y refinado sonido, en el que destacan guitarras y voces, versus una rígida estructura, donde pareciera que se goza manteniendo un Do mayor ad infinitum, variando sobre ella melodía y sintetizadores.

Otra hebra importante del disco son las canciones lentas, como “Alone but moving”, “Over the ocean”, o la que le da título al álbum, “A different ship”, las que se tornan emocionantes por momentos.

En suma, uno de los buenos álbumes en lo que va del año. Luke Temple quería un disco que pudieran tocar mejor en vivo de lo que lo hicieron con Pigeons. Habrá que verlo. Y si repiten lo de Glastonbury 2010, y las tierras inglesas son fértiles para conseguir que Here We Go Magic realicen buenos shows, entonces la presentación que realizarán en Reading/Leeds en agosto es un imperdible de los festivales británicos de este 2012.

Escucha el disco completo acá: