Bizarra. Así es Imogen Heap. Y responde a sus dos significados. Al original, que se refiere a la valentía, porque se atreve a no repetir fórmulas exitosas (los que esperaban una nueva “Hide and seek” pueden empezar a buscarla en otro lado); pero también ante el más conocido y reciente, aplicado al rango de peculiaridad. Su personalísima impronta es extremada hasta nuevos niveles en Ellipse, el sucesor del exitoso Speak For Yourself del 2005 que, Zach Braff y The OC mediante, logró ponerla en el radar del mainstream norteamericano con un par de singles.

El tercer álbum de la británica es una declaración de expresionismo puro, gracias al volcamiento del mundo interno de su autora en cada entrega vocal y al férreo vínculo que la une con su laptop. A través del vocoder y de sutiles destellos glitch, pasajes como “First train home”, “2-1” y “Earth” la acercan lentamente hacia el costado de Laurie Anderson, Kate Bush y Björk. Un rincón donde lo primordial es mantener arriba los decibeles emocionales y deslizarse por lo abstracto, manteniendo un respeto irrestricto hacia el formato canción. Está decorado de otra manera, pero sigue siendo pop.

MP3: Imogen Heap – “Little bird”

VIDEO: Imogen Heap – “Canvas”