Jenny Wilson es una diva. No la caricatura mainstream de “viva forever” con boa de plumas, ni la figura cándida de la singersongwriter con su guitarra de palo. Como artistas-personajes complejos como PJ Harvey o la misma Karin Dreijer de The Knife, Wilson aparece como una mujer en sus treinta, misteriosa y magnética a tal punto que su propuesta ligeramente retorcida se transforma en una adicción después que se le da una oportunidad a Hardships!.

Porque su segundo disco solista -en el cual trabajó dos años en la composición y para el que creó su propio sello- va en contra de las expectativas. Debutó con el tremendo Love and Youth (Rabid, 2006), que la mostraba en una faceta pop más amigable revistando los traumas del colegio y dejando entrever una soledad dignísima tras su faceta de mujer chucheta. De culto, la posicionó como una artista a seguir entre tanto sueco talentoso. Por eso, el tono R&B de Hardships!, que se pasea desde Portishead a Missy Elliot –con una milésima del presupuesto que tiene la norteamericana para grabar y producir- parece una cacheteda. Ligeramente oscuro, Wilson va desde el R&B más contagioso (“Hardships”), acercamientos al soul (“Only here for the fight”) hasta llegara a cánticos medios gospel (“Motherhood”) y a baldas eriza-pelos (“We had everything”).

Inventándose a si misma como una chanteuse escandinava R&B , Wilson se muestra en este disco marcada por la maternidad tras el nacimiento de su segundo hijo. Aventajada en sus letras, sus composiciones parecen un oscura reflexión sobre lo que es ser madre cuando se es también una artista, transformando la experiencia en algo tanto escalofriante como redentor. Curtida y con las cosas muy claras, es capaz de abrir el disco con “Quería nacer, por lo que me arrastré hacia fuera en la mitad de la noche/Mire las estrellas, miré los arbustos y luego me arrastré por el camino.” Con su voz idiosincrática –un trademark sueco quizá- utilizada con destreza, Wilson se adueña completamente del disco y lo transforma en un potente disco de autora.

Salvo un par de elementos lamentables como la ocasional inclusión de saxofones y un par de canciones que están lejos del excepcional nivel del resto, Hardships! se deja escuchar tal como Jenny Wilson aparece en el video de “The Wooden Chair”: elegante, poderoso y sutilmente hipnótico.

MP3: Jenny Wilson – “Like a fading rainbow”

VIDEO: Jenny Wilson – “The wooden chair”