Julian Plenti es el alter ego de Paul Banks, el cantante de Interpol. Interpol fue probablemente la cabeza de serie de todo lo bueno que salió de NYC el 2002. Sofisticados como dandies e hipnóticamente atractivos, Interpol tenían ese allure de músicos bendecidos genéticamente que son capaces de pararse en lugares oscuros. Una fantasía algo gótica, quizá un poco aspiracional, pero condenadamente buena a la hora de rockear. Claro, es cierto que su tercer disco dejaba mucho que desear, pero los dos primeros fueron lo suficientemente fuertes para dejarlos parados -con sus trajes y corbatas de diseñador- en la línea del tiempo de los hitos de esta década.

Por eso no es una exageración entusiasmarse ante la idea que Paul Banks saque un disco. Entornar los ojos como una quinceañera al imaginar un álbum entero de este rubio enigmático de voz profunda y letras extrañas. Soltar un suspiro al poner play a Julian Plenti is Skycraper y sonreír al escuchar los “oh oh” que abren “Only if you run.” Y progresivamente borrar la cara de boba al dejar correr el disco para terminar con los brazos cruzados y una expresión aburrida. Porque ¡oh, desilusión!, no es un gran disco. Están los elementos que hicieron reconocible a Banks en su grupo: las guitarras procesadas, los bajos distorsionados, el dramatismo en la composición, ese insacudible aire resacoso… Sin embargo, esta vez no terminan de ensamblarse del todo, quizá porque no se puede dejar de echar de menos la profundidad que le daba su banda de caballeros a Banks. En solitario suena plano, sin una base sólida para que sus exploraciones suenen convincentes y no simplemente como algo pretenciosas.

Porque Banks no le achunta del todo. En “No chance for survival” la batería suena agotadoramente pesada, como si la canción no pudiera agarrar vuelo, y acto seguido, en “Unwind”, agrega unas desafortunadas fanfarrias de trompetas que vuelven un poco ridícula lo que podría haber sido una canción correcta. Errando en los detalles y sin rockear con la potencia que sabemos que puede hacerlo, Banks queda en un terreno intermedio. Porque cuando se aleja de sus trademarks de rockero, como los hace en “Skyscraper” o “Madrid Song”, y se aventura más en crear texturas y darle forma a atmósferas un tanto perturbadas de voces que se escuchan como ecos entre pianos mínimos, es donde se le ve logrando algo novedoso y personal, pero en clave de fuegos fatuos.

Lamentablemente, los polos del disco, entre su lado más rockero y el intimista, no logran cuajar del todo y diluyen a Julian Plenti is Skycraper en un resultado poco atractivo. Justamente lo contrario que se esperaría del guapo de Banks. Una lástima.

MP3: Julian Plenti – “Fun that we have”

VIDEO: Julian Plenti – “Games for days”