Con este cuarto LP, la cantautora noruega vuelve a los sonidos íntimos de Another Day (EMI, 2003), donde la voz susurrada, junto a sutiles cuerdas de guitarras y violines, toman el protagonismo. Enmarcada dentro del pop convencional, la sofisticación de las melodías y la sobriedad en la interpretación han puesto a Marlin al margen de sus pares pues, al igual que artistas como Ron Sexmith, su música es ideal no sólo para engrosar las bandas sonoras de la ficción adolescente en series de televisión, sino también como música de introspección. Y es que hay puntos del disco realmente densos.

Sin duda la mayor fuerza de Lene es su voz y la capacidad que tiene de componer melodías sencillas, pero que estremecen hasta la médula. Maneja la intensidad (y también la angustia) como una profesional, manteniendo la tensión de principio a fin, y por ello no cabe hablar alguna canción en específico, pues la fibra que posee el potente single “Here we are” está presente tanto en “Everything’s good”, que abre Twist the Truth, como en “You will cry no more”, que cierra el disco.

Los toques country se hacen patentes en “Come home” y el amargo acompañamiento del piano hace de “You could have” uno de los mejores momentos del disco. Pero sólo si tienes un pañuelo a mano, pues cabe advertir que Marlin no es recomendable para los alérgicos al lagrimón; es el riesgo de estar a medio camino entre un pop con altura de miras y el drama teenager post-Dawson’s Creek.

MP3: Lene Marlin – “You could have”

VIDEO: Lene Marlin – “Here we are”