Lo nuevo de Mount Eerie, Wind’s Poem, se acerca de lleno a terrenos riscosos y al borde del acantilado. Este trabajo dirigido por Phil Elverum (The Microphones) juega con elementos como la saturación y el ruido de una manera exagerada y vital. Tras las colaboraciones con Julie Doiron de Eric’s Trip y con Fred Squire en Lost Wisdom (PW Elverum & Sun, 2008), -un disco de sabores folk, más acústico y cercano a la canción que de costumbre-, Mount Eerie retoma su veta más extrema, tanto en lo expansivo como en lo retraído.

Wind’s Poem oscila entre pasajes borrascosos (“The mouth of sky”) y otros más nostálgicos (“Wind speaks”, “Between two mysteries”), explorando sonoridades lo-fi con un trasfondo rock que va desde tintes western y folk hasta drones sicodélicos y reverberantes, feedback y una muralla de ruido. Mount Eerie reclama con fuerza la herencia que el mismo Elverum dejó en discos de The Microphones -como el clásico The Glow, Pt. II (K Records, 2000)-, con esa impronta de calidez emotiva que otorgan horas de búsqueda en un estudio casero.

Las notas se deshacen en los sonidos de teclados y mellotrón, con una fuerte tendencia al ambient y a texturas espaciosas. La naturaleza sigue siendo una gran fuente inspiradora de esta música a ratos minimalista y a veces grandilocuente y ruidosa. “Wind’s dark poem” abre el disco en gloria y majestad con el ataque similar al de la tormenta de nieve que aparece en la portada del álbum. Cortante, intensa, oscura y desatada.

Existe una cierta fuerza elemental y primigenia en las nuevas composiciones de Phil Elverum. Su aproximación a lo natural incluye matices de misterio, de silencios y fuerzas descontroladas. La electricidad devastadora de “The hidden stone” revela un impacto de proporciones, en una arremetida en bruto, como un bloque de concreto granuloso. Tal vez Dinosaur Jr haya llegado a exponer esta ola sónica y táctil en su icónico Bug, o Eric’s Trip en la época.

Con una cierta radicalidad descarnada que evoca lo pegado que puede ser Syd Barret de Pink Floyd, Mount Eerie transita por lugares reveladores e inquietantes (“My heart is not at peace”) en un recorrido por los límites invernales del hielo. A modo de iceberg, los sonidos de Wind’s Poem muestran la cara visible de una fuerte emotividad subyacente y contenida que explota en guitarras lacerantes y golpes de batería que percuten con el ánimo de acabar con el adversario. Ello, cuando no es un teclado introspectivo y una lentitud demoledora propia del slowcore de Codeine y los primeros Low, pasos siguientes en el camino de la aniquilación y la desmesura sicológica.

Años tras haber iniciado esa corriente de rock indie perdido en caminatas por bosques y montañas junto a Little Leaves y The Microphones (a modo de un Kerouac más ensimismado y nórdico), Mount Eerie mantiene ese ensueño sicodélico y mordaz. Wind’s Poem – o “poema del viento”– es un disco atrevido, sin medida, que posee todo el poder del elemento al que está dedicado, como una fuerza inmemorial y divina.

MP3: Mount Eerie – “Between two mysteries”

VIDEO: Mount Eerie – “Buried in space” (en vivo)