Aparecido en 1975

Validando el manido cliché de que los opuestos se atraen, la sociedad entre Michael Rother (la templanza) y Klaus Dinger (la demencia) fue tan fructífera como tormentosa.

Los conocidos sinsabores traídos por la edición de Neu! 2 (Brain, 1972) –sobre todo el hecho de que Dinger completara por su cuenta el álbum con versiones aceleradas y ralentizadas de “Super” y “Neuschnee”, creando de paso las primeras remezclas de la historia- llevaron a un desilusionado Rother a poner el proyecto en el congelador. Acto seguido, se trasladó a la aldea alemana de Forst para dar vida a Harmonia junto a Dieter Moebius y Hans-Joachim Roedelius. Por su parte, Dinger aprovechaba la pausa para crear La Dusseldorf junto a su hermano Thomas y Hans Lampe.

Tres años más tarde, volvió la inquietud por trabajar en conjunto, si bien las relaciones personales aún chirriaban, al punto de que cada uno registró por su cuenta una mitad del disco, mismo método utilizado dieciséis años más tarde por Spacemen 3 en Recurring.

La mayor sorpresa fue que ese ambiente enrarecido produjo el disco más completo del dúo: todos los hallazgos de los trabajos previos son depurados al máximo, adelantando la existencia de terrenos que serían bien explorados por los agitadores de las generaciones siguientes.

Los tres primeros temas, compuestos por Rother, nos sumergen en plácidas atmósferas electrónicas que, sin dejar de lado la batería, la relegan a un plano más complementario, favoreciendo la elaboración de texturas a base de piano y sintetizadores. El suave colchón ambiental de la inicial “Isi” o la evocadora “Leb’Wohl” justifican una vez más la fascinación de Brian Eno por sus coetáneos alemanes.

La segunda cara del vinilo original cambia drásticamente: Dinger coge su guitarra, y, valiéndose de su particular forma de cantar/gritar se lanza a reinventar el pulso de “Hallogallo”, revistiéndolo de una furia que sería bien recibida y procesada en Londres durante 1977 (la secuencia final de “Hero” es más que decidora).

Tras unas presentaciones en vivo, Rother y Dinger volverían a tomar caminos separados. Faltaba la frustrada reunión de mediados de los ‘80 y el disco bastardo de 1995, pero en Neu! ’75 está el sumario perfecto de sus capacidades, las mismas que aún continúan sonando adelantadas a su época.

MP3: Neu! – “Seeland”

VIDEO: Neu! – “Hero” (en vivo, 1974)