Aparecido en junio de 1981

Formados en Los Angeles (California) a comienzos de los ‘70, Oingo Boingo fue en principio el vehículo usado por el director de cine Richard Elfman para musicalizar su película Forbidden Zone. Con su hermano menor Danny a la voz y guitarra, el baterista Johnny “Vatos” Hernández y el guitarrista Steve Bartek, la banda partió presentándose bajo el llamativo nombre de Mystic Knights Of Oingo Boingo, antes de acortar el apelativo a la manera en que se conoce hasta hoy.

El soundtrack de la película no apareció hasta 1980. Cansado de esperar, Danny Elfman tomó las riendas de la banda – contando ya con ocho miembros- y aplicó de inmediato su experiencia con grupos de teatro y estudios de orquestación en Francia: fogueándose en directo en el circuito de clubes de su ciudad, soportando desde el principio odiosas comparaciones con Devo, un par de EP’s publicados por IRS les abrieron las puertas del sello A&M, donde publicaron este debut mil veces reivindicable.

La capacidad creativa de Elfman –que le llevaría a componer el tema titular de la serie The Simpsons y musicalizar la filmografía casi completa de su amigo Tim Burton- permitió a la banda desarrollar un atractivo cóctel musical que incluía ska, new wave, pop, funk, electrónica e incluso toques de heavy metal, logrando una sonoridad adelantada a su época, libre del acartonamiento de la música para yuppies q comenzaba a ganar terreno en los rankings.

Pese a estar en una compañía que les aseguraba distribución nacional e internacional, y a la explosiva puesta en escena q incluía recitales anuales a la medianoche de Halloween, Oingo Boingo permanecieron siempre como banda de culto, situación q les evitó más de un mal rato: las temáticas de este disco habrían sido excusa suficiente para que la pacata sociedad norteamericana los condenara al fuego eterno.

Astutos, sin caer en lo vulgar trataban temas peliagudos como la masturbación (“Nasty Habits”), o derechamente oscuros: la pedofilia en “Little Girls”, la delincuencia juvenil producto de la pasividad social en “Only A Lad”, o la escalofriante posibilidad de un mundo fraternal a punta de lobotomías en “Perfect System”. Su actitud irreverente y desprejuiciada les permitió incluir un entretenido cover de “You Really Got Me” de The Kinks, para redondear un trabajo que nada tiene de relleno y de sustancia va sobrado.

Sin caer en la cargante nostalgia ochentera, trabajos como éste merecen ser desempolvados y apreciados como lo que siempre fueron: manifiestos de creatividad sin concesiones, aunque los medios oficiales se empeñen en relegarlos a la categoría de curiosidad. Otra saludable anomalía que enriquecerá tu colección.

MP3: Oingo Boingo – “What you see”

VIDEO: Oingo Boingo – “Little girls”