Sally Shapiro es una mujer muy dulce. Que no se llama Sally y que es extremadamente tímida. Nadie conoce su verdadero nombre, pero se sabe que es sueca, igual que Johan Agebjörn, cerebro creador de las bases sobre las que canta esta No Sally con voz de Annie. Los dos juntos componen Sally Shapiro, que con su debut Disco Romance (Discokaine, 2006) puso a muchos a investigar qué era eso del ítalo disco que tributaban con tanta clase.

Y Sally Shapiro -la mujer, el productor y la banda- ha regresado. Si su estreno llamó la atención por la cándida sutileza en que la voz se movía en beats que dejaban mucho espacio, en My Guilty Pleasure llevan ese allure de sintetizadores europeos al extremo. Con ese aire tristón que evoca tanto pulverizadoras penas de amor como la sensación de sobreviviente nuclear de querer intentarlo de nuevo, las canciones ahora son más estructuradas y efectistas. Natural para un disco de amor, pero que deja con la sensación que esta vez Sally Shapiro -la mujer, el productor y la banda- ya no quieren conmover en un gesto melancólico sino que hacer llorar. Con hipo.

MP3: Sally Shapiro – “Dying in Africa”

VIDEO: Sally Shapiro – “Miracle”