Aparecido en agosto de 1999.

Cuando salió este disco, Superchunk llevaba 10 años tocando. Hoy están convertidos en una suerte de emblema romántico de todo lo bueno que surgió del indie en los noventas y celebran 20 años de su sello Merge, otro hito del házlo tu mismo arty que se fortaleció la década pasada. Pero hace diez años eso no se daba por sentado y sobresalían por su contagiosa habilidad para crear temas guitarreros dotados de ese poder pop que hoy parece un lugar común.

No lo era en ese entonces y escuchando Come Pick Me Up, hay una frescura de cumpleaños que aún se cuela entre sus canciones de tres minutos. Porque hay algo en la banda de Chapel Hill comandada por Laura Ballance y Mac Mc Caughan que exuda entusiasmo, a pesar de que este sea el séptimo disco de su carrera y que los pillara más viejos y con más trabajo que nunca manejando Merge Records.

Aún así, esta es la obra de una banda que tiene clara su fórmula y que pone el mejor de los esfuerzos en que no sólo sean canciones que se puedan tatarear, sino que sobresalgan por su oficio. Y ya que cuentan con el Superman de Chicago Jim O’Rourke en la producción, el resultado es una mezcla de caseras guitarras análogas sumado a la producción arty-sonora de O’Rourke que sutilmente juega con cortinas de sonido -porque murallas sería una exageración- livianas y amistosas. Y en las que a lo lejos puede escuchárseles cantar entusiasmado en los coros de apoyo, quizá contagiado por el espíritu adolescente de estos músicos-empresarios.

Y por lo mismo, este es un álbum de grandes sencillos, que a diferencia de los esfuerzos titánicos en los que se embarcaría O’Rourke en la próxima década, no pretende ser un disco conceptual. Simplemente son 44 minutos para disfrutar de good ol’ indie rock. Ameno, la voz de Mc Caugan sigue sonando como un pre- púber y las guitarras combinadas de él y Jim Willbur le dan ese aire de “todo es posible” distorsionado que imperaba en los noventas. Ese entusiasmo hace que no sea raro que una de las mejores canciones del disco “1000 pounds” hable de un niño abusado en el colegio por matones, por el que nadie daba un peso y que en el coro Mc Caughan le diga asombrado “Saliste adelante/ Saliste adelante/ cuando nadie lo esperaba.”

Con un aura querendona, en “Pulled muscles” hacen el mejor himno no intencionado para vender Strech Armstrongs (ese muñeco con sobredosis de esteroides que se elongaba hasta lo ridículo) y hacia el final del disco se preguntan en la muy O’ Rourkiana “Tiny bombs” cuán honestos pueden ser. Lo suficiente para cerrar el álbum con “You can always count on me (on the worst way),” un cándido ofrecimiento de apoyo irrestricto sin rastro de ironía. Y quizá eso los hace sonar ingenuos, pero que deja a Come Pick Me Up como un descanso agradable antes de la ironía corrosiva y el cripticismo absurdo que habría de apoderase de buena parte de la escena independiente de los 2000’s.

MP3: Superchunk – “So convinced”

VIDEO: Superchunk – “Hello hawk”