Underwater Cinematographer, de The Most Serene Republic, y Gulag Orkestar, de Beirut, deben haber sido los debuts más frescos e inquietantes del salto 2005-2006. También por esas fechas, se hacía cada vez más vistosa la escena canadiense y los colectivos multipersonales de ésta (como Broken Social Scene o Arcade Fire). Dos discos después, TMSR separa significativamente su carrera de la de sus vecinos, desenvolviéndose como un gran bosquejo donde su fortaleza recae en la urgencia por negociar melodías de agudo dulzor.

Idealista en sus estribillos, lo mismo que hiperactivo en las baquetas, el disco sigue siendo un borrador urgente que importa como un conjunto de experiencias pasajeras no violentas, redondeadas esta vez por la intervención vocal de Emma Ditchburn (a quien Pitchfork incluso comparó Isobel Campbell).

…And The Ever Expanding Universe, su tercer largo, recobra brillante y amigable la espontaneidad sacrificada en Population, su disco anterior, que si bien mostraba más orden y variedad, perdía ostensiblemente en juventud y ventilación, escuchándose forzado y errático en más de algún pasaje.

Fuera de todo conflicto autoflagelante, …And The Ever…, es un disco näive, de línea melódica simple en su querendón optimismo, nublado por arreglos de apariencia nerviosa e imprecisa. Jóvenes, universitarios y sin conflictos: no es sino esto lo que se puede pedir de una banda que, a dos días del lanzamiento, publica en su web una cita como esta: “TMSR nunca he tenido problemas de drogas o alcohol, las dificultades que hemos tenido en los últimos años sólo han sido emocionales y personales, (…) pues todos venimos de buenos hogares y llevamos razonablemente la cabeza sobre nuestros hombros”. Hay que seguir en la burbuja, que ojalá se mantenga cómoda y abrigada.

MP3: The Most Serene Republic – “Heavens to purgatory”

VIDEO: The Most Serene Republic – “The old forever new things”