Un súper dúo. Jimmy Tamborello -el hombre tras Dntel- y Ben Gibbard de Death Cab for Cutie, continúan la colaboración musical que se inició con la canción ‘(This is) The dream of Evan and Chan’ incluida en Life is full of possibilities de Dntel, y entregan este disco adictivo que se gestó vía correo: unas bases iban de ida, guitarras y voz llegaban de vuelta. Enmarcado dentro del ecléctico fenómeno indietrónico, seguramente va a llamar la atención de quienes vibraron con el último álbum de The Notwist.

Las bases de Tamborello van desde composiciones minimalistas, juguetonas (‘Recycled air’), hasta momentos de confusión disonante (‘Natural anthem’), pero que en general aportan una base pop sólida, extrañamente urgente. En ‘Such great heights’ y “Clark Gable” (dos hits) la canción va desarrollándose incorporando elementos de a poco hasta que, de improviso, llegan a un clímax bailable irresistible, con guitarras punzantes y esa voz algo aguda de Gibbard que parecieran incitar a hacer algo, cualquier cosa, pero algo que implique moverse.

Give up tiene momentos más “calmos”, acompañados de la bonita voz de Jen Wood, o bien derechamente emocionantes (como la estupenda ‘Brand New Colony’), lo que le da al disco un tono algo melancólico, mas bien vago, que lo hace el acompañante ideal para esos momentos en que las cosas no resultan muy bien. Gibbard canta casi durante todo el disco sobre la negación a aceptar una ruptura y la imperiosa necesidad de traer lo que se perdió de vuelta, como si quisiese convencer a su chica renuente (y de paso a todos lo que escuchan su disco) que es necesario que vuelvan a estar juntos.

Give up es de esos discos que no se puede evitar poner repeat. Que entrega varios niveles de escucha: como canciones pop, como experimentación indietrónica o bien como una experiencia lúdica. Un buen disco para quedarse en la casa, moviendo el pie al ritmo de los beats.