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Aparecido en abril de 1997.

Cuando cae la noche, todo puede volverse oscuridad y espectros gritando. Sobretodo si escuchas el clásico disco de Third eye foundation, Ghost. El británico Matt Elliott (aka the 3ef) se encargará de sumergirte en desquiciados ritmos tribales que te llevarán por un viaje a través de un drum and bass que nunca imaginaste podía volverse tan siniestro. Tal vez ni siquiera Radiohead con su musicalización de Harry Potter haya alcanzado estos extremos. De hecho, Ghost suena a algún soundtrack olvidado para Duna de David Lynch, una tierra misteriosa plagada de peligros.

El concepto espectral de este álbum se realiza por completo en temas como ‘Corpses as bedmates’ (Cadáveres como compañeros de cama) con un sonido rupturista que le valió lanzar a su autor como uno de los favoritos para ambientar las pasarelas más destacadas del mundo, con el universo de la moda de París o Milán inspirándose en su creatividad para describir la decadencia contemporánea. Y es que Matt Eliott logra un resultado intenso, a medio camino entre la ciencia ficción y la música ortodoxa rusa (una de sus fuentes favoritas). Este inglés de Bristol, quien trabajaba con parte de Massive Attack en la célebre tienda Dub Mart de la ciudad, reconstruye los sonidos, los da vuelta, los procesa y distorsiona, hasta obtener aquel registro evocador de su agrado.

Ghost te atrapa en su mundo a la manera de una buena historia de piratas, tétrico en la forma de Tim Burton, en ‘The Star’s gone out’, por ejemplo. Los sampleos de jazz se alternan con gritos sacados de alguna cinta tenebrosa de Orson Wells y parodian a Beastie Boys en ‘The out sound from way in’. Matt Elliott no hace electrónica como quien manda un email, sino con las tripas afuera. Su estilo único le valió el reconocimiento de la más selecta disquera británica, Domino, y el ser editado en Estados Unidos. Los mismos Tortoise colocaron uno de sus discos luego de su show en Santiago y, tras haber finalizado su carrera como la ‘fundación del tercer ojo’ -música demasiado oscura para quien sería pronto padre-, Matt Elliott actúa bajo su nombre real en estos días. Es en este disco, sin embargo, donde puede encontrarse la esencia que lo lanzaría a la fama. Su tema ‘Ghosts’… posee una belleza inmóvil que da escalofríos.