Tras el quiebre en el grupo, Tindersticks se redujo a tres integrantes originales que comenzaron una nueva etapa en la historia de estos ingleses. Fue así que salieron a la luz el excelente The hungry saw (2008), Falling down a mountain (2010) y ahora este nuevo álbum, que sigue en la senda de su sonido más clásico, con algunas reminiscencias a sus inicios.

Este es el noveno disco de la banda, lo que habla de una carrera larga y sin desastres. Con arreglos de factura acostumbrada, Tindersticks nos dan una vez más de beber un licor añejo que sigue sabiendo bien. A la elegancia y melancolía permanente, esta vez han retomado un halo muy sensual en algunas de las canciones que lo hacen convertirse a ratos en un disco propicio para encuentros románticos.

Pop de cámara es el apelativo con que rotulan su estilo, pues en esta ocasión suena más bien a pop de recámara entonces. Escuchen “Come inside” y ese saxo tan exquisitamente cursi como efectivo. También por cierto, dan cabida al gospel (“Show me everything”), al jazz (“Slippin’ shoes”) y cierta electrónica (“A night to still”).

Mención especial para “This fire of autumn”, hecha con un corte tan propio de ellos que podría estar en cualquiera de sus discos y épocas. Muy típica. Siempre se espera con ganas un nuevo disco de Tindersticks pues en sí ya son un estilo, y nuevamente no han defraudado. Al contrario, siguen manteniendo un nivel muy respetable y decoroso en tiempos de celeridad mediática.

Disponible en Tienda Sonar en formato CD a $ 13.900 y vinilo a 24.900. Tienda Sonar está ubicada en Paseo Las Palmas, local 017, Providencia.