Todo indica que los daneses WhoMadeWho se encontraban inmersos en un complejo frenesí que los llevó a experimentar con una extraña dicotomía musical y que para muchos no está pasando desapercibida.

Knee Deep recopila una de las variantes musicales que han promovido en su última cita con el estudio de grabación, una de las fuerzas antagónicas que se han atrevido a desarrollar y que los lleva a desplegar un sonido que dista en estructura con sus anteriores trabajos, la cual si bien ya daban ciertos esbozos de desarrollo prematuro en The Plot (Gomma, 2009), donde ya se vislumbraba una menor exhuberancia, se han traducido en un giro más específico con la presentación de esta última placa.

El disco transita por una avenida mucho más sombría a la que nos tenían acostumbrados, hoy vemos que el trío de Conpenhague desarrolla sin imperfecciones ni temores lo que podemos declarar como una obra nostálgica e instrospectiva, que posee grandes sobresaltos, introducidos certeramente a través de grandes estructuras llenas de psicodelia que sin duda va creciendo en los ritmos que terminan cautivando al auditor hasta hacerlo vibrar, y por qué no, bailar.

“There’s an answer” sirve como antesala para el disfrute de lo que viene, una composición con un letargo mesurado e introspectivo que sirve para preparar los primeros signos de velocidad que comienza a trazar“Every minute alone”,donde la versatilidad musical queda de manifiesto con la introducción de más elementos a la mesa de sonido y que hacen del tema una compleja matriz de consonancias que terminan por explotar con la acelarción y saturación del mismo.

“Musketeer” cierra el primer ciclo con una fuerza inusitada, llena de ritmos que evocan la pista de baile, donde la banda demuestra esa facilidad para crear, con elementos sencillos, una fiesta donde no la hay. Luego el disco vuelve al ciclo de inicio y la estructura se repite para finalizar con la destacada ejecución de “Two feet off ground” y su estimulante caja de coros. De ahí, otro ciclo que termina dejando gusto a poco.

Hoy sabemos que Knee Deep es la primera parte de un desarrollo mayor, no sabemos juzgarlo como un álbum o un EP, situación totalmente irrelevante a esta altura cuando el resultado de este experimento es un producto tan completo y consistente que provee una satisfacción profunda al asimilarlo. Sólo queda esperar a finales de este año para discernir con la otra variante antagónica, que sin dudas promete tanto como ésta.