Es difícil no hacer eco de Alopecia (Anticon, 2008) para hablar del nuevo trabajo de Why?, Eskimo Snow. A más de un año de su edición, Alopecia bien puede ser considerado como un ejercicio de consistencia lírica cuyas melodías, en palabras de nuestra colaboradora Carmen Duarte, se encontraban enraizadas en el indie más aventurero y experimental. Sorprende que Eskimo Snow, a pesar de ser grabado en paralelo a éste, se aleje tanto del imaginario sonoro que ahí se proponía.

En esta ocasión, el retrato de este héroe de clase media llamado Yoni Wolf (otro más, como su compañero en cLOUDDEAD, Adam “Doseone” Drucker), deja de ser acompañado por esa suerte pesadumbre melódica y toma un sendero más cálido, en donde el piano se erige como principal protagonista. Tras esta faceta, el judío-americano parece más un crooner irónico del rock independiente que un poeta asentado en el hip-hop como medio de expresión. Si me disculpan la expresión, el Yoni Wolf de Eskimo Snow tiene menos flow pero más soul.

En esta nueva arista, los versos de Wolf son más explícitos y queda en evidencia el cariz testimonial de ellos. “He conquistado el silencio de mi infancia y ahora el mundo es mi marquesina confesional” declara casi como manifiesto en “In the shadows of my embrace”; tema en el que Wolf introduce, casi en tono de broma, no solo su condición de middleclass hero, sino también la de middleage hero: “Dijeron que el sexo te iba a mantener joven y adulto al mismo tiempo / dijeron que te haría envejecer normalmente / y supongo que eso es como fumar y caminar al mismo tiempo / sobre todo por eso de que te harán envejecer normalmente”.

Lúcido, el boceto que el nativo de Ohio traza en Eskimo Snow se nutre de lo cotidiano y, principalmente, de sus temores: “Desde el momento en que desperté me sentí rígido y gris / en mi sueño algo convirtió la mitad de mis células en piedra (…) y cuando desperté, desperté solo” (“Even the good wood gone”). La muerte, hacerse viejo y la soledad son el eje temático de este trabajo y en cada tema más de alguna referencia se escapa: sea en el inminente acecho de la hoz que se lo llevará a otro lado (“¿Cuándo va alguien a lanzar su hoz contra mí?”, como canta en “Against me”) o en los propios muertos que rodean su cotidianeidad (“Aún uso los calzoncillos del ex pololo muerto de mi ex polola” en la lúgubre “This blackest purse”), Wolf exorciza de retorcida manera este pesimismo y, a su manera, se ríe de él.

Me decía Pablo Rosenzvaig (otro colaborador de este sitio) que Eskimo Snow bien podría describirse como el lado B de Why?. Un disco que sin tener mucho que ver con lo planteado por Wolf y compañía en sus anteriores trabajos, es parte de lo mismo ya que remece certezas, neuronas y corazones. Más cercano al ideario y sonido de ese otro héroe de clase media – también judío, también poeta – que es David Berman (frontman de Silver Jews, compañeros de gira de Why? y banda absolutamente admirada por Wolf), Eskimo Snow define, a partir de elementos simples (“January twenty something” se inicia con el mensaje de voz de la grabadora de Wolf), que lo importante de dejar al descubierto en cada proyecto musical es lo que menos escuchamos hoy en día: canciones desnudas que, de alguna u otra manera, ayuden a reflejar rincones y temores tan oscuros de nuestro cotidiano vivir. Tan cotidiano como sería la nieve para un esquimal.

MP3: Why? – “Against me”

VIDEO: Why? – “These hands / January twenty something”