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A fines de los ’80, un grupo de bandas -principalmente inglesas- tomó sus guitarras y optó por mirar sus pedales en vez del público. Los shoegazers -apelativo acuñado por la prensa británica- se valieron del noise y la distorsión para dar rienda suelta a búsquedas sonoras plagadas de atmósferas sombrías y melancólicas. Así, discos como Isn’t Anything (1988) y Loveless (1991) de My Bloody Valentine (foto), Psychocandy (1985) de The Jesus and Mary Chain y Nowhere (1990) de Ride, han perdurado como una influencia significativa por casi dos décadas.

Es este fértil período el que el director Eric Green pretende inmortalizar a través de su documental Beautiful Noise, el cual ha trabajado por dos años y medio y pretende terminar a comienzos del 2008. “Este film está concebido como una celebración a todos estos discos”, declaró a Pitchfork. “Está centrado en Cocteau Twins, The Jesus and Mary Chain y My Bloody Valentine y el tremendo impacto que tuvieron en la música contemporánea”.

A la hora de hablar de la historia del género, Green toma su propia perspectiva de melómano: “El período musical entre fines de los’80 y principios de los’90 es muy interesante, porque muchas de estas bandas llamaron la atención de los grandes sellos norteamericanos. En 1990, mucha gente creía que la escena shoegazer se trataba de la ‘next big thing’. Y después hubo un gigantesco quiebre, donde estos grupos dieron paso a, digamos, géneros más amigables para la prensa”, afirma.

Para contar esta historia, Green fue directo a las fuentes, entrevistando a los grandes protagonistas de este período: Kevin Shields y Debbie Googe (My Bloody Valentine), Jim Reid y Douglas Hart (Jesus and Mary Chain), Robin Guthrie y Simon Raymonde (Cocteau Twins), además de Robert Smith (The Cure), Neil Halstead (Slowdive), Mark Gardener y Andy Bell (Ride), Emma Anderson (Lush), Adam Franklin (Swervedriver), Toni Halliday (Curve), Bobby Gillespie (Primal Scream), David Pearce (Flying Saucer Attack), Ian Masters (Pale Saints), Martin Carr (the Boo Radleys) y el fundador de Creation Records, Alan McGee.

Green también entrevistó a noisemakers que tomaron los elementos del shoegazer como influencia -Billy Corgan, Trent Reznor y Wayne Coyne- además de bandas contemporáneas que siguen la esencia del género, como Asobi Seksu, Serena-Maneesh, Ladytron y Autolux.

Green señala que Beautiful Noise “será un film imperdible para todos los amantes del shoegazer. Pero también espero que una persona que no haya oído mucho acerca de estas bandas, pueda ver el documental y se sienta motivado a ir a comprar un par de discos. Eran grupos increíbles que, si bien tuvieron cierto grado de popularidad, no alcanzaron toda la importancia que merecieron”.